Mumia Abu-Jamal

mumia abu-jamalNació el 24 de abril de 1954 en Filadelfia. En el momento de ser arrestado en esa ciudad, el 9 de diciembre de 1981, acusado de la muerte de un policía, era un destacado periodista de la radio y presidente del capítulo de la Asociación de Periodistas Negros de Filadelfia. Debido a su reconocido y aclamado trabajo en las emisoras NPR, Mutual Black Network, National Black Network, WUHY (actual WHYY) y otras, donde se le concía como “La voz de los sin voz” de Filadelfia.

Con solo 14 años de edad, es golpeado y arrestado por protestar durante un mítin electoral del candidato presidencial George Wallace. En el otoño de 1968, se convierte en  miembro fundador  y teniente ministro de Información de la filial del Partido Pantera Negra, en Filadelfia. Durante el verano de 1970, trabajó para el periódico del Partido en Oakland, California, y regresó a Filadelfia poco después de la Convención Constitucional Popular Revolucionaria, cuando la policía de la ciudad atacó las tres oficinas locales del Partido Pantera Negra.

Como resultado de las rencillas internas dentro del movimiento, Mumia decide abandonar el Partido, convirtiéndose poco tiempo después en un prominente simpatizante de la organización ecologista MOVE y presidente de la Asociación de Periodistas Negros de Filadelfia.

Durante la siguiente década, la fuerte crítica ejercida por Mumia contra el Departamento de Policía de Filadelfia y contra la administración encabezada por el alcalde Frank Rizzo, fue la causa para que lo marcaran como un periodista “a vigilar”. Su inquebrantable actitud de condena ante la versión que sostenía el alcalde respecto al sitio que mantenía en 1978 la policía de la ciudad contra la organización MOVE (en la barriada de Powelton Village, de Filadelfia del Oeste) enfureció de forma particular al establishment y le costó finalmente su empleo en la radio. Para mantener a la familia, debió entonces comenzar a trabajar como taxista en las noches.

En las primeras horas de la mañana del 9 de diciembre de 1981, fue gravemente herido de bala y golpeado por la policía, acusado de la muerte del agente policial Daniel Faulkner.

No existen dudas de que Mumia fue herido mientras se acercaba a la escena; sin embargo, los detalles de lo acontecido aquel día no están suficientemente claros. Se sabe que tras su aprehención, y mientras era trasladado al hospital, fue duramente golpeado  por la policía.  También se desprende de las pruebas fotográficas y balísticas divulgadas que la versión del Estado sobre lo sucedido no puede ser verdad.

Se afirma que Mumia conducía un taxi en el centro de Filadelfia, cuando se encontró con su hermano, quien había sido detenido por el oficial Faulkner. Muchos afirman que quien ultimó a este fue una cuarta persona en el lugar, Kenneth Freeman, que viajaba en el coche del hermano de Mumia; sin embargo, en el juicio, aunque su presencia era conocida por la fiscalía, fue cuidadosamente ocultada ante el jurado. El cadáver de este fue encontrado desnudo y esposado poco después. Varias personas consideran que fue la policía la que lo mató “estilo ejecución” al saber que, en lugar de Mumia, era él el culpable.

Expuesto a un juicio presidido por el notorio “juez de la horca” Albert Sabo, Mumia es condenado a muerte, el 3 de julio de 1982.

Para 1999, sus abogados habían presentado recursos en todos los niveles de los tribunales estatales y federales estadounidenses, con el argumento de 29 reclamaciones que muestran las numerosas violaciones cometidas durante el proceso y el derecho de Mumia a un juicio justo. Muchas de estas reclamaciones fueron discutidas y confirmadas por un estudio de Amnistía Internacional, en el año 2000: “Una vida en la balanza: el caso de Mumia Abu-Jamal”.

Tras varios años de protesta y activismo mundial, el 18 de diciembre de 2001, la Corte Norteamericana del Distrito, revocó la pena de muerte, manteniendo la condena a prisión en el Corredor de la Muerte. Dicha desición, encabezada por el juez Yohn, ha sido demandada ante la Corte de Apelaciones por ambas partes: el fiscal rechaza la revocación de la pena de muerte y el abogado de la defensa impugna la permanencia de Mumia en prisión. Desde octubre de 2002, la apelación se encuentra pendiente de la decisión de la Corte Suprema de Pennsylvania sobre la apelación estadual.

La causa de Abu-Jamal se convirtió en emblema de los esfuerzos internacionales para abolir la pena de muerte en Estados Unidos; celebridades y activistas criticaron asimismo la imparcialidad del juicio y profesado su inocencia. Una petición lanzada en Internet en enero de 2010 para pedir al presidente Barack Obama que rechazara la pena de muerte recogió miles de firmas, incluidas las de la exprimera dama francesa Danielle Mitterrand, el escritor alemán Günter Grass y el estadounidense Noam Chomsky.

Recientemente, fue presentada una petición de medida cautelar por los abogados Bret Grote y Robert Boyle, debido al deteriorado estado de salud en que se encuentra, para exigir el tratamiento médico necesario para salvar su vida: Abu-Jamal v. Kerestes. Mumia está muy débil, con las piernas hinchadas y erupciones en la piel. Además, padece Hepatitis C activa, la cual está provocando severos daños a sus órganos. Aún así, las autoridades carcelarias niegan la asistencia médica necesaria, actitud que pudiera provocar su muerte.

Además, los abogados del Departamento de Correcciones han presentado escritos que se oponen a la demanda colectiva presentada por los abogados de Mumia en junio, una demanda que exige tratamiento para 20,000 presos en el sistema carcelario de Pensilvania aquejados igualmente de la Hepatitis C.

Desde sus comienzos en el periódico nacional del Partido Pantera Negra, ha publicado numerosos trabajos sobre el racismo y las agudas desigualdades presentes en la sociedad estadounidense. Añadió el trabajo radial a su quehacer, grabando una serie de programas para la emisora NPR y su espacio All Things Considered. Sin embargo, la NPR cedió ante las presiones políticas y rehusó transmitir las grabaciones. Usando su poderosa voz, desde la prisión, sigue luchando por su libertad y la de su pueblo. Tiene publicados hasta el momento ocho libros y numerosos artículos y grabaciones en audio. Sus comentarios aparecen en publicaciones de todo el mundo y pueden escucharse en la página web de Prison Radio.

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